Abrir el horno.

forn1Hay un momento muy particular en el proceso cerámico, un momento de nervios, excitación y cierto miedo: el momento de abrir el horno. Para mí, entronca con lo atávico, con esa sensación que queda en el aire después del paso de una gran tormenta. De hecho es tan especial que me pareció oportuno dedicarle estas líneas.

Yo sé que visto desde fuera  les parecerá infantil, pero para cualquier persona que haya llenado un horno de cerámica, el más sencillo y rudimentario del mundo, es así. Lo ves en los rostros de los chicos, los adolescentes y los ancianos. Tiene algo que te remite la infancia, a esa intensidad de sentir, a esa ansiedad nerviosa de cuando una se levanta la noche de reyes lo más pronto posible para abrir los regalos, esa mezcla de sensaciones que a los chicos más chicos les provoca saltitos incontrolables de felicidad.

Tengan presente que la cerámica no es cerámica hasta que se somete a las fauces del fuego. Ahí se produce la magia, ahí es donde se cristaliza todo el trabajo, ahí nacen y se destruyen las piezas, y en raras ocasiones… ¡hasta renacen!

Los no iniciados en el mundo de la cerámica sepan también que la apertura temprana del horno puede ser un desastre mayor, puede hacer añicos las pieza, o alterar para siempre su aspecto… Así que a la incertidumbre hay que sumarle la espera de dejar enfriar el horno hasta el final. Y dependiendo del tamaño del horno puede significar horas, o incluso días. La tentación es tan grande, que a pesar de saber las nefastas consecuencias, incluso habiendo vivido el desastre, a veces sucumbimos y  abrimos un poquito, apenas una rendija para  husmear adentro. ¡Lo que se ve por esa pequeña rendija te cambia la cara para el resto del día!

Esta mañana me tocaba abrir el horno. Otra ventaja del hornito chiquito, a gas, que estoy usando estos días por falta de luz, es que la espera es cortita. Eran pruebas de pastas de barros locales de la zona, un juego para mi hija, nada importante, no crean. Igual estoy feliz…. ¡Ninguna rotura!  Otro día les cuento qué haré con todo eso…

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2 comentarios en “Abrir el horno.

  1. anna,me da un enorme gusto leer sobre tus experiencias ceramicas,..por lo que dices .y por como lo dices,.(sencillito y tierno).

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