Un dragón para Sant Jordi

Cuenta la leyenda que en un pueblo llegó un terrible dragón. Era tan voraz que día a día, los habitantes del pueblo se veían obligados a darle  un animal para saciar su apetito. El dragón se comió todas las vacas, todas las ovejas, todos los chanchos, hasta que llegó la fecha en que se terminaronSigue leyendo “Un dragón para Sant Jordi”

Mikey, de factoría Burton

Mi hija tiene cuatro años. Me encantan sus dibujos, hace tiempo que estoy pensando cómo hacer para robármelos con mi cerámica. Seguramente la nena no está particularmente dotada (no me pidan que juzgue yo… ¡soy su madre!), pero tienen eso que sólo produce una mente de cuatro años: sintesis, trazos sueltos, fuerza; libertad absoluta. CadaSigue leyendo “Mikey, de factoría Burton”